Transición 2 SkTS 2015

Skoda Triathlon Series Gijón 2015


07:45 de la mañana del Skoda y suena el despertador. Era muy temprano y había que ponerse manos a la obra, en 4 horas comenzaba la prueba Super-Sprint. Lo primero de todo asearse un poco y cargarse de energía con una comida potente. El perro, como siempre, estaba muy pesado y tuve que sacarlo a dar un paseo, no quería que despertase a las chiquitinas, que bastante ruido hacía yo como para que el colaborase. Una vez completado el ritual de coger toda el petate me despedí de la familia, cogí “la flaca” y arranqué dirección a Poniente. La bici como una seda, con el manillar nuevo y el sillín Adamo, todo preparado para darlo todo. Una vez en Poniente busqué la carpa donde entregaban los chips, lo coloqué en la cinta y al tobillo. Tocaba ir hacia boxes a colocar todo el material en su sitio, pero tuve que esperar, porque estaban ya en carrera en distancia olímpica. Mientras terminaban de hacer la T1, me dedique a poner las gomas a las zapatillas de ciclismo. Una vez terminaron, a mi box y a colocarlo todo.

Me llevé una agradable sorpresa al ver que había cestas para dejar el neopreno, aparte de comprobar que el sillín está hecho para triatlón, tiene un hueco en la parte de atrás para encajar en la barandilla que te da un par de segundos a la hora de sacar la bici y otro par para colgarla.

Después de salir de boxes me encontré con una amiga que tenía a su hermana compitiendo en el relevo del Olímpico y estuvimos de conversación hasta la hora de ponerme el neopreno y dirigirme a la salida. En el calentamiento pude comprobar que el agua estaba muy fria, había piedras a la entrada y la subida en la arena era bastante empinada. Y como siempre, en la linea de salida te invade esa sensación de que te has metido en un embolado.\r \r En fin, esta vez tenía mejor entrenada la natación y no me quería colocar por la parte exterior, es muy rápida y hay que estar en el grupo. La entrada fue muy bien y sin mucho conflicto, pero al llegar a la primera bolla se formó un embudo y me cogió en medio, por un momento me hicieron una aguadilla que me hundió hasta casi las rocas, pero no me afectó, salí, cogí aire y a seguir, si te paras en la boya date por ahogado. La segunda boya estaba muy cerca, aceleré el ritmo, me abrí un poco y empujé al que me había hecho la aguadilla para que no me cerrara el paso. Llegamos bastante agrupados a la playa y cuando toque la arena con la mano me puse en pie, pudiendo comprobar de primera mano que las piedras eran cojonudas. La subida por la arena parecía más de lo que es en realidad, cuando me quise dar cuenta ya estaba en el área de transición, todo fue como la seda, rápido, sin atascos y salí en la bici enseguida.\r \r Fue en el momento de acercarme a la zona de monta cuando noté algo extraño, la bici hacia un ruido y no sabía de donde venía. Me monte y me puse las zapatillas, la bici estaba inestable y la dirección rara. Al fín, pude ver que la rueda delantera estaba pinchada y con muy poca presión. Llevaba 200 metros y no sabía si abandonar o si seguir. No sé cómo explicarlo, pero en ese momento me daba igual destrozar la rueda y decidí seguir hasta el final. La dirección era de locos, y cada bache parecía un socavón. Lo que más me asustaba era dar la rotonda de Cerillero y el giro en Fomento. Lo más frustante era ver cómo te adelantaban y que teniendo fuerzas no podías ir más rápido. En la pequeña rampa de la estación de tren de la calzada un par de triatletas se vinierón abajo y ni corto ni perezoso les adelanté… Los jueces, Policías Locales y Protección Civil me miraban con cara de asombro al ver que seguía pinchado y escuchando el ruido que hacía la rueda. En fomento escuche a Mario decirme que entrase con cuidado a la curva, que estaba peligrosa. Me baje bastante antes de la línea, la bici no tenía estabilidad para andar apurando metros y no me la quería jugar. Allí estaba Isaac para inmortalizarlo con el video y unas fotos.

La segunda transición fue aún más rápida que la primera y a correr. La carrera fue tan rápida que solo recuerdo una cámara sacando fotografías desde el suelo y la llegada a meta. La sensación de haber hecho muy buenos tiempos en todo excepto en la bici. Qué pena lo del pinchazo. Tengo que repetirlo…

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